En nuestro municipio vas a encontrarte con monumentos, edificios históricos, espacios culturales, complejos deportivos de primer nivel y entornos naturales para disfrutar al aire libre. Te invitamos a recorrerlos y a descubrir una parte fundamental de Avellaneda




La Línea Roca del ferrocarril tiene cinco estaciones en Avellaneda. Esta línea va desde Plaza Constitución a La Plata y de Constitución a Ezeiza / Alejandro Korn.
Estas cinco estaciones son:
Estación Darío Santillán y Maximiliano Kosteki
Estación Sarandí
Estación Villa Domínico
Estación Wilde
Estación Gerli
Desde La Plata&nbs p;por Autopista Dr. Ricardo Balbin.
Desde el Aeroparque Jorge Newbery al sureste por Av. Costanera Nte. Rafael Obligado, empalme con Autopista Illia hasta retomar la Autopista Arturo Frondizi. Ingreso a Avellaneda por el Puente Pueyrredón nuevo.
Desde el Aeropuerto Internacional de Ezeiza&nbs p;por Autopista Tnte. General Pablo Ricchieri / Autopista 25 de mayo. Ingreso a Avellaneda por el Puente Pueyrredón nuevo.
Buses interurbanos
La ciudad cuenta con más de cincuenta líneas de buses para el traslado de los visitantes, vinculando Avellaneda con la capital del país y la zona sur del conurbano bonaerense con mucha facilidad.
Nuestra ciudad se destaca por contar con dos arterias principales que recorren gran parte del partido y son esenciales para la conectividad local: Avenida Manuel Belgrano y Avenida Bartolomé Mitre.
Autobuses internos
La Ciudad de Avellaneda cuenta con dos líneas de colectivos exclusivas para la misma. Siendo el colectivo 570 y el 373 los únicos que tienen un recorrido puro y exclusivo en ella.
Avellaneda, su historia

Fundada originalmente el 7 de abril de 1852 como “Barracas al Sud”, luego de separarse del actual partido de Quilmes. En 1904 cambia su nombre por ley del intendente Emilio Barceló, transformándose en “Avellaneda”.
La zona fue poblándose por la instalación del puente Gálvez, sobre “El Riachuelo”, en 1791, que permitió conectar Avellaneda con la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Otro factor clave fue un decreto de Rivadavia de 1822, que permitió trasladar las barracas, que eran los establecimientos y depósitos de la ciudad. Es ahí cuando el Riachuelo pasa a ser el puerto, eje del comercio, la industria y del modelo agroexportador.
Actualidad
Un punto de interés crucial en Avellaneda es su puerto en Dock Sud, el segundo de mayor movimiento del país. Este bullicioso centro de actividad es vital para la economía nacional, facilitando el ingreso y egreso de una gran cantidad de mercaderías que impulsan el comercio y la industria en todo el país.
Cada rincón de Avellaneda refleja su rica historia y su pujante presente, ofreciendo a los visitantes una experiencia inolvidable en una de las joyas del conurbano bonaerense.
Avellaneda Cultural

Avellaneda cuenta con gran cantidad de espacios vinculados al arte y a la cultura que brindan una amplia oferta de talleres artísticos, promueven artistas locales y generan diversas actividades para todos los vecinos de nuestra ciudad.
Esta propuesta pretende poner en valor y visibilizar el trabajo de las instituciones culturales de Avellaneda. Dar a conocer los espacios culturales a toda la comunidad y acercar a los vecinos y a las vecinas propuestas artísticas de calidad.

Avellaneda Verde

Entre la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y el partido de Avellaneda nos encontramos con el perfecto divisor del territorio: La Cuenca Matanza – Riachuelo. A sus orillas se asentaron los primeros vestigios de aquella época industrial íntegramente vinculada con la actividad portuaria y la vida de los inmigrantes que llegaron a nuestra ciudad.
Al día de hoy, nuestra ribera se ha convertido en un lugar de esparcimiento y recreación para los que gustan de disfrutar al aire libre de la naturaleza dentro de una ciudad tan urbanizada, sin embargo, negar su historia sería desconocer nuestra identidad. Caminar la ribera es viajar en el tiempo.
Memoria y DDHH
Avellaneda ha sido escenario de una serie de intervenciones en los últimos años, donde el espacio público ha tomado otro significado: un mural, una placa, un monumento, una esquina homenaje o la creación de nuevos sitios de memoria que antes no estaban visibilizados.
